Un torneo de 38 equipos: la historia… cuarta (y última) parte

Viene de acá

Volvamos a 1988. El campeonato de aquel año fue un poco más tranquilo, y se estableció por primera vez el sistema de ascensos y descensos, con la intención del Clube dos 13 de disputar un campeonato ideal de veinte equipos. El sistema sería así: los 24 equipos se dividirían en dos grupos. En la primera fase, los equipos de un grupo se enfrentarían con los del otro, y los dos mejores de cada grupo clasificarían a la fase final. En la segunda ronda, se mantendrían los mismos grupos, pero enfrentándose entre sí, clasificándose también los dos primeros. En tanto, la fase final fue disputada en formato de eliminación directa entre los ocho equipos clasificados. El campeón fue Bahia, que no había clasificado en ninguna de las categorías mencionadas, sino que, ya que Vasco fue primero de su grupo en ambas rondas, se decidió incluir a Bahia al haber obtenido más puntos en la tabla general.

Bahía en 1988. Ganó en la final al Inter de Porto Alégre por 2 a 1 en la ida de local, y empatando 0 a 0 en la vuelta.

Al año siguiente, participaron 22 equipos. Se dividieron en dos grupos, clasificando los ocho primeros a la segunda fase, mientras que los tres últimos jugarían un torneo de descenso. En la última fecha del grupo B debían jugar Coritiba y Santos. El partido estaba programado para el sábado, pero Coritiba exigió ante la Justicia que se disputara el domingo, en el mismo horario que los otros partidos decisivos, a lo que accedió. La CBF recibió el dictamen, y lo envió a la Federación Paranaense, pero llegó después del horario de cierre. Coritiba no se presentó en la cancha, y la CBF lo castigó con la pérdida del partido, cinco puntos de descuento (ubicándolo en los puestos de descenso) y la imposibilidad de jugar los partidos decisivos, por lo que, en realidad, fue condenado directamente al descenso. La segunda ronda fue disputada por dos grupos de ocho equipos, enfrentándose únicamente contra los equipos del otro grupo y arrastrando los puntos de la primera ronda, y los ganadores de cada uno se enfrentaron en una final, que fue ganada por Vasco.

Vasco da Gama, campeón  de 1989. Al obtener la mejor posición en la temporada, le fue otorgado un punto de bonus junto con la posibilidad de elegir dónde enfrentarse a São Paulo en la primera final. La elección fue ser visita en el primer partido, el que ganó 1 a 0, y gracias al punto de bonus, se consagró en ese mismo partido, por lo que el partido de vuelta no fue necesario disputarse.

El campeonato siguiente fue disputados por veinte equipos, aunque manteniendo la división entre grupos, y enfrentándose en la primera ronda contra los equipos del otro grupo, y en la segunda contra los del mismo grupo. Clasificarían los ganadores de cada ronda, más los cuatro equipos con mejor puntaje sumando ambas rondas. En el año 1991 se disputó por primera vez un torneo en el que los equipos se debían enfrentar todos contra todos, en ida y vuelta. Se mantuvo la disputa de semifinales y final para los cuatro mejores equipos.

El Clube Atlético Bragantino, oriundo de la ciudad de Bragança Paulista, alcanzó su clímax en 1991, al llegar a la final del Brasileirão y perderla frente al todopoderoso São Paulo. En los años siguientes pudo participar de la Copa Conmebol, pero descendió en el 1998. Actualmente compite en la Série B.

En el año 1992 el campeonato se jugó casi sin alteraciones, salvo por el agregado de una fase de grupos en lugar de las semifinales, participando ocho equipos divididos en dos grupos. Pero, hubo un problema: el año anterior había descendido Grémio, y la CBF decidió alterar la organización del torneo, lo que afectaría la disputa de los campeonatos por más de diez años. Consideró que no debería haber descenso ese año, y que deberían incorporarse 32 equipos para el año siguiente (¿a qué me hará acordar todo esto? Mmm… creo ver una banda roja diagonal… -por si alguien no había entendido-). Los campeonatos que siguieron, hasta el año 2000, tuvieron más o menos el mismo sistema: 24 equipos (salvo en el 1997, en el eque participaron 26 equipos, o en el 1999, con 22), divididos en grupos (aunque algunos años no), o en rondas de ida y vuelta separadas, o intragrupo e intergrupo… pero siempre con una fase final del estilo play-off.

El campeonato de 1996 consagró al Grémio gaúcho, venciendo en la final a Portuguesa. Después de su descenso en 1991, se consagró en la Copa do Brasil 1994 y en la Copa Libertadores 1995, perdiendo en la Intercontinental frente al Ajax.

En el año 1999 la CBF decidió agregar un sistema de promedios para determinar los descensos: se debían contabilizar los puntos obtenidos en los últimos dos campeonatos, dividiéndo cada uno de ellos por la cantidad de partidos jugados en cada campeonato, y dividéndolo en dos, o más fácil: (Puntos 98/Partidos 98 + Puntos 99/Partidos 99) / 2. Los cuatro equipos con el menor promedio de puntos descenderían a la Série B. El problema surgió cuando al San Pablo se le retiraran los puntos obtenidos contra Botafogo e Inter por haber incluido a un jugador no autorizado, y, al comparar las tablas de “Puntos ganados en la cancha” con la de “Puntos en las tablas”, había cambios en las posiciones: debería descender Botafogo, pero con la decisión del Tribunal Superior de Justicia Deportiva, era reemplazado por Gama, de la capital brasileña, quien recurrió a la Justicia ordinaria.

Corinthians, bi-campeón 1998 y 1999. Ese mismo año también se consagró en el campeonato paulista. Por esos logros fue invitado a participar de la primera Copa Mundial de Clubes, organizada en Brasil en el año 2000, consagrándose campeón frente a Vasco, por penales.

Y llegamos al año 2000. Con el nuevo campeonato por iniciarse, y sin poder resolverse el conflicto entre Gama y la CBF, ésta acordó con el Clube dos 13 la organización de un campeonato propio (llamado Copa João Havelange), para luego ser oficializado por la CBF. Pero el problema del descenso de Gama seguía sin resolverse, y, al conseguir éste una orden del Poder Judicial que obligaba al Clube dos 13 a incluirlo en el nuevo certamen, y con el riesgo de que otros clubes también recurran a la Justicia, decidieron fusionar las tres divisiones nacionales en un único campeonato. Para ello, dividieron a los equipos en cuatro módulos, que diferenciaron por colores. Cada uno de ellos era disputado en un formato diferente entre sí, por distinta cantidad de equipos. El módulo principal, identificado como módulo azul, contó con 25 equipos (los veinte equipos que debían disputar la Série A, junto con otros cinco equipos -entre ellos Gama-); el módulo amarillo, el segundo en importancia, contaba con la participación de 36 equipos en total (los veinte que debían disputar la Série B, -salvo los cinco que debían disputar el módulo azul-, y 21 equipos invitados por el Clube dos 13); y los módulos verde y blanco (que vendrían a ser el mismo, pero diferenciando equipos del Norte y del Sur respectivamente), que equivaldrían a la Série C, y que contaban con 28 y 27 equipos respectivamente. Para la fase final, clasificaban los doce mejores equipos del módulo azul, los tres mejores de los play-offs del módulo amarillo, y el mejor equipo de los módulos verde y blanco fusionados, totalizando 16 equipos que disputaron un sistema de eliminación directa.

Formación de Vasco da Gama en el año 2000. La imagen corresponde al partido decisivo disputado en el Maracanã.

La final la debían disputar los conjuntos de Vasco da Gama y São Caetano (un equipo que había sido fundado apenas diez años antes y que inició su participación en el módulo amarillo), pero un campeonato que nació a partir de la desorganización no podía terminar de otra manera. El partido de ida fue disputado el 27 de diciembre, y terminó 1 a 1 siendo local el conjunto paulista. El partido de vuelta debía jugarse el 30 de diciembre, y, aunque el gobernador de Río había ofrecido el Maracanã, ya que tenía una mayor capacidad y ofrecía mucha más seguridad, fue disputado en el estadio São Januario. Con un estadio superpoblado, a los 23 minutos de haberse iniciado el partido, un conflico entre torcedores generó confusión entre la gente, cedió una barandilla de protección y el público invadió el terreno de juego, interrumpiéndose el juego. Para que se pueda reanudar, el presidente de Vasco ordenó que se agilizaran los trabajos de ayuda a los heridos (que totalizaron 168), pero el gobernador intercedió y el partido se suspendió.

Según el reglamento del torneo, si la parcialidad de un equipo era responsable de la detención y suspensión de un partido, éste sería declarado ganado por el otro equipo, perdiendo los puntos el suyo. Esto implicaría que debería haber sido consagrado campeón brasileño São Caetano, pero una reunión entre ambos clubes, las federaciones a las que pertenecían, el Clube dos 13 y la prensa acordó disputarse nuevamente el encuentro de vuelta el 18 de enero, que ganó Vasco por 3 a 1… en el Maracanã. Pero, para el equipo paulista, el sueño apenas había comenzado: al año siguiente conseguiría nuevamente el subcampeonato, y en el 2002 llegaría a la final de la Copa Libertadores, habiendo eliminado a la Universidad Católica, Peñarol y América de México, y perdiendo contra Olimpia de Paraguay por penales.

Equipo de São Caetano, antes de disputar la primera final de la Copa Libertadores 2002. Así culminó su época más gloriosa, después de haber llegado a dos subcampeonatos brasileños.

Para el 2001, y con el conflicto de Gama resuelto al haber desistido de seguir con el proceso judicial (lo que había hecho retractar a la FIFA de la prohibición que impuso al equipo brasiliense), la CBF decidió organizar un campeonato con 28 equipos: los 25 del módulo azul del año anterior, más tres equipos, entre ellos São Caetano. A partir de este año, se sucederían campeonatos con cada vez menos participantes, llegando a un estable campeonato de veinte equipos en 2006. Para el 2003 se decidió organizar un campeonato en el que el campeón sea el equipo con más puntos al finalizar las rondas de ida y vuelta, algo totalmente novedoso para un campeonato brasileño, y que sigue siendo el formato de disputa. También en 2003 fue aprobada la Lei 10.671/03, también llamada Estatuto do Torcedor, que establecía, entre otras cosas, que las instituciones debían organizar campeonatos más organizada, transparente, segura, limpia y justa. Esperemos que así sea.

En el año 2005, San Pablo obtuvo la primera Copa Mundial de Clubes bajo el nuevo sistema, derrotando en la final al Liverpool inglés (por qué llegó Liverpool a aquella final, será motivo de otra entrada). Después de eso, el tri obtuvo el tri 2006-2007-2008 en el Brasileirão.

Opinión del autor: hemos visto en estas cuatro entradas muchos ejemplos de campeonatos “de liga” con una gran cantidad de equipos participando de ellos. Pero todos comparten una característica fundamental: provienen de intentos de fusionar diversos campeonatos paralelos (es decir, que formaban parte del mismo nivel de aquella estructura piramidal que viene a ser el “sistema de ligas” de un país). Y los que no, dieron cuenta del fracaso que resultó la fusión de distintas divisiones.

Y en todos los ejemplos vimos cómo afectó la fusión: ya sea con la creación de nuevos campeonatos paralelos (como en el caso del amateurismo argentino), con una merma en las recaudaciones producto de la falta de interés que representaba enfrentar equipos con niveles de juego tan dispares, con el rechazo total de la sociedad… y con una gran inestabilidad en la dirigencia.

River Plate es un equipo grande. Muy grande. Y quedó demostrado con la revolución que provocó su descenso. “River descendió a la B Nacional… ¡qué tragedia!… No puede estar en la B. Hay que hacer algo, lo que sea”.

¿Lo que sea? Si algo aprendí en mi corta vida es que, para beneficiar a alguien, alguna otra persona se verá perjudicada. Y, en el caso del fútbol, el lugar que ocupaba River ahora es ocupado por otro equipo (y dio la casualidad que le podemos poner un nombre: Belgrano). Es decir: si quisiéramos que River esté en Primera, alguno debería descender… No pueden estar todos en Primera. La existencia de distintas divisiones, con un orden jerárquico y un sistema para trasladarse de una a otra (que puede ser “irregular”, pero nunca “irreal”) determina el emparejamiento de distintos equipos con distinto “nivel de juego”. Pretender fusionar varias categorías de distinto nivel implica que el nivel de juego de sus participantes no será el mismo: se enfrentarían equipos con larga tradición en competiciones internacionales con otros que apenas estarían dando sus primero pasos en, en este caso, la segunda división argentina.

Pido perdón por cualquier error u omisión. Quedará en una futura entrada el Torneo del Interior argentino, las diversas copas nacionales e internacionales, etc.

Esta entrada fue publicada en 1990-1999, 2000-2009, Brasil, Profesionalismo y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

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